Escrito por Iván Alonso el Lunes 13 de Julio de 2009
Creo que todos hemos debido jugar a esto de jóvenes con nuestros Windows: Y si pincho en la barra de título de una ventana y trato de lanzarla fuerte contra el borde… ¿La sacaré de la pantalla? No se podía, lógicamente. De hecho no debería poder sacarse nunca, pero en ocasiones sucede, sobre todo cuando utilizas múltiples monitores de distinto tamaño, entre un escaso y erróneo control por parte del sistema operativo, y extrañas decisiones de autocolocación de las aplicaciones, alguna puede acabar fuera de la pantalla.
Para recuperarlas:
- Alt + Tabulador para seleccionar la aplicación desaparecida.
- Alt + Espacio para abrir el menú de su icono (este sí aparecerá dentro de la pantalla).
- Seleccionamos Mover. No podemos hacer nada con el ratón, puesto que la ventana sigue fuera de la pantalla, pero podemos utilizar los cursores del teclado para mover la pantalla hasta que aparezca.
- Pulsamos enter para finalizar el movimiento cuando hayamos terminado.
Conclusiones:
- Windows hace algunas cosas muy, muy mal.
- Es bueno no acostumbrarse demasiado al ratón, con un teclado se puede hacer todo (e incluso cosas que no pueden hacerse con un ratón).
Etiquetas: escritorio, Windows
Muchas Graciaas! me sirvio