Escrito por Iván Alonso el Sábado 15 de Noviembre de 2008

Lo primero será descargarnos la imagen del disco de la última versión de Ubuntu desde su página de descargas. En el momento de escribir estas líneas dicha versión es la 8.10 (Intrepid Ibex), y para descargarla sólo has de escoger entre la versión de escritorio (Desktop) o servidor (server), y especificar que sea para procesadores de 32 o 64 bits. Si no sabes muy bien cuál escoger, la versión de escritorio de 32 bits funcionará perfectamente.

Tras tostar esa imagen en un cd vírgen (algo que podemos hacer todas las veces que queramos y regalar discos a amigos y vecinos, dado que es de libre distribución), lo introducimos en la unidad de disco del ordenador en el que lo vamos a instalar y reiniciamos.

Importante: es necesario que el ordenador sea capaz de iniciar desde la unidad de disco (comprueba la configuración de la BIOS, a la que se suele acceder presionando la tecla suprimir (o alguna tecla de función) durante el arranque). Si al reiniciar tu ordenador no empieza a funcionar desde el CD, ya sabes dónde empezar a buscar.

Nada más arrancar escogeremos el idioma y nos mostrará un menú en el que podremos escoger si arrancar el sistema operativo desde el cd, instalar, o hacer otras tareas de mantenimiento. Escogemos Instalar Ubuntu.

A partir de ahí ya comienza el interfaz gráfico (muy bonito, por cierto) en el que nos preguntará por el idioma del sistema, el lugar en el que vivimos (huso horario), distribución del teclado (Spain – Spain, por ejemplo), y comenzará el sistema de particionado.

Particionando el disco duro

Al igual que hacemos con un ordenador con cualquier otro sistema operativo, es conveniente dividir nuestro disco duro en distintas particiones (como “discos duros virtuales”) de modo que cada parte sirva para distintas tareas.

Por defecto nos ofrecerá instalar Ubuntu con un sistema guiado (que no sea 100% manual) sobre el espacio libre que quede en el primer disco duro del ordenador. Otras opciones son usar el sistema guiado pero sobre dicho disco duro al completo o usar el sistema manual. La segunda opción probablemente sea la más interesante, pero yo me voy a decantar por la tercera para poder hacer alguna personalización de mayor interés de cara al futuro. Así que optamos por “Manual”.

En mi caso voy a utilizar como disco de sistema un disco duro IDE de 40 GB, y voy a crear en él tres particiones o “zonas” distintas. Seleccionamos la raíz del disco (que probablemente será algo como /dev/sda) y crearemos una Nueva tabla de particiones, con lo que borraremos todas las particiones existentes previamente. Utilizando el botón Nueva partición crearemos primero una que marcaremos como Primaria y le daremos espacio suficiente para almacenar todo el sistema operativo y las aplicaciones (20 GB en mi caso, por ejemplo). La ubicaremos al principio del disco y utilizaremos como sistema de archivos el sistema ext3 transaccional (como usaríamos en Windows NTFS o en un Mac HFS+, por ejemplo). Desplegaremos la opción de Punto de Montaje y seleccionaremos “/, que es la forma de decir que a partir de ahí comenzarán todos las carpetas (ese será la raíz del sistema).

Siguiendo el mismo método, creamos otra partición al principio del espacio libre, esta vez lógica, de casi todo el espacio que nos quede libre, con el mismo sistema de archivos, y optaremos por usar como punto de montaje “/home”. De este modo tendremos en esta partición todos los archivos privados de los usuarios, la configuración que tenga cada uno de ellos para cada aplicación, etc.

He comentado que cogeremos casi todo el espacio libre porque, como última partición, crearemos un espacio de intercambio de unos cuantos megas (por ejemplo 512 MB), donde el sistema operativo dejará archivos temporales en su tránsito entre la memoria y su posición final en el disco duro. Será una partición lógica y la marcaremos como “área de intercambio“.

Más datos

Introducimos nuestro nombre completo y el nombre de usuario. No estaría mal que usárais un nombre sencillo y todo en minúsculas (en Linux se distingue entre minúsculas y mayúsculas). En mi caso, Iván Alonso es el nombre completo e ivan el nombre de usuario. Una contraseña (la de vuestro usuario final, que la de administrador será otra) y el nombre que tendrá la máquina (nuevamente, una única palabra sencilla sería lo mejor).

Por último nos aparecerá la pantalla de confirmar todos los datos que hemos introducido (es decir, hasta este momento no se ha modificado nada de nuestros discos ni se ha instalado nada). Cuando hagamos click en Instalar, comenzará el proceso.

Tras la instalación, que no durará mucho, el sistema os pedirá reiniciar y sacar el disco de la bandeja. Una vez que el ordenador reinicie, ya podéis hacer login con vuestro usuario y ver cuanta suerte habéis podido tener si no hay ningún tipo de hardware poco común en vuestro ordenador… en mi caso todo ha funcionado a la primera. En el siguiente post, algo más de información sobre qué más instalar para sacarle mayor partido a tu ordenador.

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Esta entrada fue escrita el Sábado 15 de Noviembre de 2008 a las 8:12 pm y está archivada en la categoría Blog. Puedes seguir las respuestas y comentarios en el feed RSS 2.0. Puedes dejar un comentario, o dejar un trackback desde tu propia página.

2 comentarios en “Instalando Ubuntu desde cero”

  1. _Sirio_ pasó por aquí el Sábado 15 de Noviembre de 2008 a las 8:40 pm, y escribió:

    Vendrían de puta madre capturas/fotos :P

  2. ¡Hombre! Tu primer comentario en este blog ;)

    No te creas, realmente son menús tan extremadamente sencillos que no hace falta gran cosa… lo que podría parecer más complicado al leer la explicación sería la parte de hacer particiones, pero lo cierto es que luego el menú sólo tiene las tres opciones que comento, por lo que es imposible meter la pata en nada.

    La próxima vez que pase por tu casa me llevo la última versión de Ubuntu en un cd y pruebas ;)

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