Escrito por Iván Alonso el Miércoles 17 de Diciembre de 2008

Se hunde un hotel en obras (sin licencia), en el que pierden la vida cuatro obreros. Siguen detenidos el arquitecto, el aparejador y el jefe de obra, y se les imputa un delito de homicidio por imprudencia y otro contra los derechos de los trabajadores.

Eso ha sucedido en un oficio reglado y con atribuciones. Deberíamos empezar a compararnos tanto en lo bueno como en lo malo.

¿Estamos preparados y dispuestos para pasar por el mismo tipo de filtro?

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