Entradas etiquetadas como ‘Ubuntu’

Escrito por Iván Alonso el Viernes 22 de Enero de 2010

Si estás utilizando la última versión de Ubuntu (9.10 Karmic Koala) y la última versión de Eclipse (descargada de su propia página web, no la que se obtiene de los repositorios de Ubuntu), es posible que des con un error en el que algunos botones de determinados menús no reaccionan a las pulsaciones del ratón como deberían (aunque sí a las combinaciones de teclas Alt-letra, por ejemplo). Parece estar debido a algunos “trucos” gráficos que hace eclipse para saltarse algunas cosas del gdk, y para solucionarlo lo que hay que hacer es lanzar eclipse desde un script como este:

#!/bin/sh
export GDK_NATIVE_WINDOWS=1
/opt/eclipse-3.5/eclipse

Cambiando el path último por aquél en el que resida la instalación de Eclipse, claro.

Solución encontrada en norio.be. Otra opción es utilizar la versión de Eclipse del repositorio de Ubuntu, con esa versión el error no aparece.

Escrito por Iván Alonso el Domingo 27 de Septiembre de 2009

Finalmente me he convertido en un switcher, abandono los terrenos inhóspitos del PC para adentrarme en los verdes pastos del Mac. Después de trastear bastante con un par de Hackintosh (un equipo de sobremesa y un netbook), disfrutar de un iPod Classic y de un iPhone como teléfono particular, creo que he aprendido bastante de los productos de Apple como para atreverme con un portátil con el que no me da miedo actualizar software “por si se rompe”, como pasaba con los Hackintosh.

Hace un tiempo, concretamente a finales de 2006 (que ya ha llovido desde entonces), cansado de una serie de efectos extraños que mostraba el Windows XP que utilizaba por entonces, me cambié a GNU/Linux en el equipo de sobremesa, lo que me permitió poder seguir utilizando mi equipo en perfectas condiciones sin necesitar actualizarlo hasta el día de hoy. Con el paso de los años, el equipo de sobremesa se fue convirtiendo en un servidor de descargas, y para el (escaso) trabajo diario fuera de la oficina me bastó con un pequeño netbook en el que tenía instalados los tres sistemas operativos (Windows XP, Ubuntu y OS X).

Hace unos días, el equipo de sobremesa del que os hablaba se fundió. Así, sin más. Unos cuantos años de funcionamiento 24/7 es lo que tienen. Y entre unas cosas y otras, y que el netbook se me queda pequeño para algunas tareas, empecé a plantearme varios cambios en mi “infraestructura informática local”, que han llevado (entre otras cosas) a la compra de un Mac.

apple-logo

¿Por qué un portátil?

En la red casera tenemos todo compartido, para poder acceder desde el media center del salón (aunque es un sistema que también va a mejorar con un nuevo NAS), así que no tenía mucho sentido comprar un equipo que es más grande, hace más ruido, y que no me puedo llevar a ningún sitio. Ya tengo un monitor accesorio de 22″ para utilizar junto al portátil con escritorio extendido, por lo que me parecía la mejor opción. Portabilidad.

¿Por qué Mac y no otro PC portátil?

Otro PC implicaría trabajar con un producto Microsoft o uno GNU/Linux. Nunca he trabajado con Vista, ni a nivel profesional, ya que aún no lo he visto utilizado en ninguna empresa, y el nuevo Service Pack de Vista el nuevo Windows 7 no veo cercano el día que lo utilice, aunque lo cierto es que lo que he oido hablar de él es bastante positivo.

Y aunque nunca me cansaré de cantar las excelencias de los productos GNU, especialmente desde que Ubuntu se está llevando el mercado de calle, en mi caso particular estoy cansado. ¿Cansado? ¿De qué? Cansado de pegarme con la tecnología. Estoy cansado de no saber por qué no funciona un producto de Microsoft y estoy cansado de saber por qué no funciona algo en Ubuntu y de buscar la información para arreglarlo.

Con honestidad, estoy cansado hasta de discutir sobre tecnología. Si no estás de acuerdo con lo que he dicho, bien por ti, me da igual y no voy a responder comentarios al respecto. El mundo es grande y hay sitio para todos, Sega vs Nintendo, XBox vs PlayStation, PC vs Mac, Fagor vs Zanussi. En serio, me da igual. Yo tengo mis razones y los demás tienen las suyas.

Pero no voy a poder hacer <tarea x>

Hoy en día se puede hacer de todo en todas partes. Y si alguien quiere llorar con que “en mi trabajo utilizo no se qué software que sólo existe para Windows” mi respuesta sólo puede ser: el equipo de mi trabajo lo compra mi empresa y ellos deciden lo que quieren, el equipo de mi casa lo compro yo. El trabajo no me lo llevo a casa, se queda en la oficina.

Y si, aún así, alguien está empeñado en utilizar algo concreto, tanto para Linux como para Mac existen múltiples tecnologías de virtualización capaces de solucionar (casi) cualquier problema.

Pero los Mac son caros

Sí, son caros. Pero si los estáis comparando con los portátiles de baja gama que se ofertan por 500 euros os estáis confundiendo de segmento. Los MacBook son aparatos muy completos que no compiten con esos, sino con los de primera línea de las principales marcas (las caras, vaya): HP, Sony, etc. Aun así seguirán siendo algo más caros que su competencia, pero no tanto como puede parecer si os vais a comparar con los productos de línea baja, lógicamente. Ya queda a la decisión de cada uno si esa diferencia de precio la merecen los acabados, los materiales, la facilidad de uso o la calidad del software. Yo he considerado que lo vale. Y, de todas formas, dado que no necesito más potencia de cálculo para nada, mi compra ha sido la del MacBook Pro más “pequeño” que se comercializa, 2GB de RAM, 2,26 GHzs de CPU, que sale por unos mil euros.

Conclusión

Es un producto que se adapta a mis necesidades mejor que los otros que he considerado. A otro perfil de usuario es posible que se adapte mejor otro tipo de equipo u otro sistema operativo. Pero yo, ahora mismo, acostumbrado al mundo PC, estoy disfrutando como un enano de la facilidad de uso, de los interfaces limpios e increiblemente intuitivos, del touchpad multitáctil, del teclado iluminado y de los sensores de luz ambiente que cambian automáticamente el brillo de la pantalla, entre otras cosas.

En próximos posts, más sobre esta compra.

Escrito por Iván Alonso el Lunes 29 de Junio de 2009

Tenemos diversas utilidades de formateo (comandos mkfs.*), pero el del sistema de archivos NTFS no está por defecto en nuestra instalación de Ubuntu:

sudo apt-get install ntfsprogs

Para saber cual el disco duro que vamos a formatear sin equivocarnos, nunca está de más comprobarlo (y veremos el formato actual de cada partición dentro de cada disco):

sudo fdisk -l

Si además queremos rehacer las particiones de ese disco concreto antes de formatear alguna de ellas como ntfs, podemos hacerlo con el Editor de Particiones. Lo instalamos con sudo apt-get install gparted y aparecerá en el menú Sistema, Administración.

Finalmente, para dar formato a la partición deseada, nada más fácil que (aunque, tras instalar ntfsprogs, si usamos gparted también podremos hacerlo desde el interfaz gráfico de dicha aplicación, puesto que detectará ntfs como un sistema que ya es capaz de utilizar):

mkfs.ntfs /dev/<nuestra partición>
Escrito por Iván Alonso el Viernes 15 de Mayo de 2009

En una hábil maniobra por mi parte, tratando de quitar la marca de agua con la fecha que estaba insertando en todas las fotos la nueva cámara digital de mis padres, me puse a buscar las opciones de “formato de las fotos”. Al escoger la opción formato la tarjeta de memoria se formateó por completo, sin pedir confirmación de la operación ni pasar por la casilla de salida, en un alarde de horrendo interfaz de usuario que no supe ver a tiempo.

Así que, para apaciguar la ira paterna, he tenido que buscar algún modo de recuperar las fotos que estaban antes en la tarjeta de memoria. Consejos básicos:

  • no seguir usando la cámara ni la tarjeta de memoria para nada, la información de las fotos sigue residiendo en ella, pero está marcada como borrada, por lo que cualquier nueva foto se escribirá sobre las antiguas.
  • no enchufarla a sistemas windows que, nada más enchufar cualquier cosa, comienzan a escribir en ellos información que quizá no queramos utilizar.

Así que he buscado un software disponible para GNU/Linux que me haga lo que intento: gracias a un sencillo tutorial de Be Linux my friend, he dado con PhotoRec. Se instala con el paquete testdisk, por lo tanto, en sistemas Debian o Ubuntu:

sudo apt-get install testdisk

Y directamente lo lanzamos con

sudo photorec

Lo único que nos preguntará será el tipo de particiones que tiene la tarjeta de memoria (en mi caso estaba directamente dentro de la cámara, enchufada con un cable USB), que suele ser Non partitioned media, y el tipo de sistema de ficheros que utiliza, que en mi caso era msdos (FAT), aunque lo podéis comprobar simplemente con ver las propiedades de la cámara (click derecho sobre su icono, propiedades).

Y comenzará un proceso de búsqueda en el que irá encontrando (con suerte) todas las fotos borradas (en mi caso un par de centenares de fotos que ya había dado por perdidas, en una media hora de proceso, duración que dependerá, lógicamente, de la capacidad de la tarjeta). Encuentra también los archivos con los vídeos, pero no los restaura correctamente, así que no se pueden ver. Ideas al respecto serán bienvenidas.

Escrito por Iván Alonso el Miércoles 13 de Mayo de 2009

Aunque en realidad ya tengo actualizado el sistema, tenía ganas de tener una copia física para ver cómo era, y para comprobar qué tal funciona el sistema de envíos de Canonical.

El sobre recién llegado

El sobre recién llegado

El resultado, en apenas unas semanas, tras haberlo pedido a través de la web de Ubuntu: me ha llegado a casa de forma completamente gratuita el cd de instalación de la versión de escritorio del sistema operativo y unas pegatinas con los logotipos, que probablemente van a ir a adornar la tapa de mi netbook en breves instantes.

Contenido del sobre

Contenido del sobre

Escrito por Iván Alonso el Jueves 5 de Marzo de 2009

La solución más rápida y obvia es instalar unace:

$sudo apt-get install unace

Y el gestor de archivadores ya detectará los archivos con extensión ACE como almacenes comprimidos. Aún así, podemos encontrarnos con que este gestor nos devuelva un error sin ninguna información. Si investigamos y tratamos de hacerlo mediante línea de comandos, nos aparecerá algo más de información:

File compressed with unknown method. Decompression not possible.
Error occurred

Investigando averiguamos que la utilidad unace es una libre, pero que sólo soporta el formato ACE 1.0, mientras que existe una unace-nonfree que soporta todos los tipos de ACE existentes.

$sudo apt-get install unace-nonfree

Durante la instalación se actualizarán los enlaces necesarios, por lo que a partir de ahora cuando intentemos utilizar unace en realidad estaremos utilizando el nuevo paquete instalado.

Escrito por Iván Alonso el Jueves 5 de Marzo de 2009

Este tipo de reproductores no los detecta como discos externos, por lo que hay que utilizar una aplicación concreta, similar a la oficial para Windows, que es GNomad2. Había uno rondando por casa y no me apetecía buscar una máquina con Windows para poder transferir archivos.

$sudo apt-get install gnomad2

Y listo. Esto es un tutorial complicado y lo demás son tonterías.

Escrito por Iván Alonso el Viernes 27 de Febrero de 2009

Aunque, en teoría, el software de grabación que se instala por defecto con Ubuntu, Brasero, tiene la opción de grabar imágenes en ese formato, a mí me daba algún problema porque no encontraba el archivo .bin una vez comenzado el proceso de grabación, así que lo he solucionado convirtiendo la imagen a iso.

Instalamos bchunk:

$sudo apt-get install bchunk

Y utilizamos esta herramienta para convertir la imagen de un formato a otro:

$bchunk nombre_imagen.bin nombre_imagen.cue nombre_imagen

Ahora ya podemos grabarla con Brasero sin que se queje.

Escrito por Iván Alonso el Martes 25 de Noviembre de 2008

Cuando se están instalando varios sistemas operativos en la misma máquina, rápidamente se entiende cuáles se llevan bien con los demás y cuáles no. GNU/Linux (en cualquiera de sus sabores) detecta las demás particiones, los demás sistemas de ficheros, y puede proporcionar una menor o mayor capacidad de interacción con ellos… pero al menos no se carga nada.

Por otra parte, los sistemas operativos de Microsoft, así como los de Apple, tienen la mala costumbre de pensar que son los reyes de la creación y que la máquina completa es siempre para ellos, por lo que suelen sobreescribir todos los datos del sector de arranque (donde reside valiosa información gestionada por Linux que nos permite escoger con qué sistema queremos arrancar), especificando que sólo ellos existen. Mal.

¿Cómo recuperar esa información si estás utilizando como sistema de arranque Grub?

Arrancamos el equipo con el cd de instalación de Ubuntu (que es a su vez Live-cd, es decir, permite iniciar un sistema operativo desde el cd sin necesariamente tener que modificar el disco duro). Cuando estemos en el escritorio iniciamos una sesión de terminal (Aplicaciones / Accesorios / Terminal), y ejecutamos:

$ sudo su
# mkdir /mnt/test
# mount -t ext2 -o dev /dev/sda5 /mnt/test
# chroot /mnt/test
# grub-install /dev/sda
# exit
# umount /mnt/test
# reboot

¿Qué estamos haciendo? Con sudo su pasamos a ser el superusuario de la máquina. Creamos un directorio en /mnt donde montaremos el contenido de la partición donde reside nuestro verdadero Linux (el del disco duro). Después lo montamos con el comando mount, especificando el tipo de partición donde está instalado (generalmente ext2 o ext3) y el nombre de dicha partición (en mi caso /dev/sda5, la quinta partición del disco duro sda).

Una vez montado, con chroot comenzamos una nueva sesión de terminal donde nuestro sistema de archivos ahora sí es el del disco duro, por lo que cualquier modificación a partir de ahora la estaremos haciendo sobre nuestro disco “real”. Ejecutamos el comando de grub-install sobre el disco duro (sin indicar partición) y así nuestro grub volverá a estar instalado donde debe. exit para abandonar la sesión que iniciamos con chroot, umount para desmontar la partición del disco duro y dejar el sistema listo para reiniciar con reboot.

Escrito por Iván Alonso el Sábado 15 de Noviembre de 2008

Algunas ideas para ir añadiendo aplicaciones tras la primera instalación de Ubuntu desde cero. Abrimos la consola de línea de comandos (Terminal) que se encuentra en el menú Aplicaciones / Accesorios / Terminal. Podríamos hacer todo esto mediante el gestor de paquetes Synaptic (en Sistema / Administración), pero la verdad es que con la consola todo acaba siendo más rápido y más fácil… y cuanto antes os acostumbréis a usarla, antes veréis su facilidad de uso.

Un cliente para descargar torrents: Azureus.

sudo apt-get install azureus

Y con esto además se descargará e instalará los paquetes relacionados con Java, que siempre viene bien.

Un cliente para la red eDonkey: aMule.

sudo apt-get install amule

Si probamos a abrir un vídeo cualquiera que tengamos en divx este se abrirá con Totem (reproductor de video por defecto), nos detectará que necesitamos unos codecs determinados y comenzará a bajarlos e instalarlos, por lo que no estaría de más que probárais a ver varios videos para tener ya los codecs disponibles.

En la barra de herramientas superior (panel superior), a la derecha, quizá nos aparezca un icono informando de que podemos instalar y utilizar controladores (drivers) privativos. A mi me ha sucedido con los drivers de la tarjeta de red y la tarjeta de video, lo que significa que todo lo que expliqué hace poco sobre la instalación de los últimos drivers de Nvidia no es necesario hacerlo, porque han sido añadidos finalmente a los repositorios oficiales de Ubuntu (y menos mal).

Más: el plugin de flash que se instala por defecto es el libre, que es compatible hasta flash 7 (y ya vamos por la 10) así que probablemente queramos instalar el privativo:

sudo apt-get install flashplugin-nonfree

Y al reiniciar el navegador podemos navegar por alguna página con flash (youtube por ejemplo) y haciendo click con el botón derecho sobre un control en flash veremos la versión que estamos utilizando.

Según vaya necesitando más cosas en esta nueva instalación de Ubuntu iré ampliando este post aunque, como podéis ver, todo es tan extremadamente sencillo que impresiona.